Educación
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Con meditación mejoran sus aprendizajes

9 Diciembre 2018

Sobre Sarratea y Condarco, del barrio “Los Papeleros” de Quilmes, unos pocos años atrás, una escuela atravesaba una difícil crisis. Diversos factores habían provocado un descenso significativo de matrícula, inconvenientes de convivencia y bajo rendimiento en los aprendizajes. Pero donde hay ganas de aprender y enseñar todo puede transformarse. Así ocurrió en la Primaria 58, donde nadie bajó los brazos y todos apostaron al futuro de los niños del barrio. 

La llegada de la doble jornada fue el puntapié inicial para replantear el proyecto educativo, incorporar nuevas disciplinas y despertar el interés de los alumnos. Finalmente este año se produjo un nuevo avance, el establecimiento se sumó a la Red de Escuelas de Aprendizaje, una iniciativa de la Dirección General de Cultura y Educación que nuclea a dos mil establecimientos que trabajan en forma colaborativa para mejorarlos aprendizajes. La propuesta se centró en las áreas de Prácticas del Lenguaje, Matemática y  los medios digitales. Pero también, en las enseñanzas basadas en proyectos que tuvieran en cuenta el clima escolar y la educación emocional de los chicos.

En este contexto la directora de la escuela, María Alejandra Monzón Luna, decidió dar un paso más y encontrar una nueva forma de mejorar el clima escolar mediante la meditación. Fue entonces cuando conoció el Falun Dafa, una disciplina espiritual que busca el mejoramiento y elevación personal de acuerdo con enseñanzas basadas en los valores universales de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. 

Mediante ejercicios suaves, fáciles de aprender y beneficiosos para la salud, los chicos aprendieron a meditar. “Trabajar en las aulas con estos aportes, contribuye a desarrollar la inteligencia emocional como una habilidad y un requisito de futura inserción social”, explica la docente.

En este sentido detalló que “un educador no debe ser responsable sólo de desarrollar en sus estudiantes los objetivos de la enseñanza, la memoria, la atención y la inteligencia, sino también las habilidades sociales que serán las herramientas con las que ellos se integrarán con éxito en la sociedad”.

Recreos mentales

Las maestras fueron incorporando en las aulas los “los recreos mentales”, un momento para oxigenar la actividad mental y lograr la atención de manera divertida y creativa.   

A lo largo del año los niños realizaron relajación. El objetivo fue que lograran equilibrar su ánimo, tuvieran autoconfianza, fortalecieran la autoestima y la tolerancia.

Según detalló la docente, ésta disciplina permite, a través de los ejercicios, favorecer la concentración, la disminución de la ansiedad, el estrés, el aumento de vitalidad, la actividad expresiva, comunicativa y cognitiva, imprescindible en el aprendizaje y en el clima escolar.