Educación
Plataforma abc

Cuidados de la voz: cómo prevenir afecciones en tu tarea diaria

 

El desarrollo diario de determinados trabajos exponen la voz a distintos tipo de riesgos que afectan la salud, por eso es necesario tener cuenta una serie de recursos que permiten protegerse de los riesgos.

Una de las situaciones más habituales tienen que ver con la atención al público, lo que puede repercutir negativamente en la calidad de la voz. Para evitarlos te proponemos que conozcas primero cuáles son los factores que pueden afectar:

  • La cantidad de tiempo que se habla por día.

  • El estrés y la tensión generada por ese intercambio.

  • El nivel de ruidos que lo rodea, lo que demanda una mayor exigencia vocal en cuanto a volumen e intensidad.

Por otra parte, hay que saber que la atención telefónica produce problemas adicionales que pueden causar aún más las enfermedades. Esto es debido a las siguientes causas:

  • Hablar por teléfono demanda un esfuerzo vocal tres veces superior que hablar cara a cara.

  • Provoca un ensordecimiento unilateral, es decir que uno se escucha por una vía y no por las dos.

  • La postura, en general, no es la correcta y afecta la respiración, al igual que las tensiones y la gestualidad.

  • Como el otro no ve al que está hablando, se está dando mucho menos información gestual. Inconscientemente, se compensa con tensión, vehemencia, volumen, intensidad vocal.

  • Además, dos o más horas diarias de exposición a un auricular afecta las células ciliadas del oído interno, que no se regeneran.

 

El cuadro descripto despierta preocupación, sin embargo el trabajo de prevención puede evitar que la voz sufra enfermedades. Tener en cuenta una serie de consejos simples y fáciles de aplicar pueden modificar la calidad de tu voz.

  • Controlando el ruido ambiente.

  • Tomando mucha agua de a sorbos, especialmente durante la actividad vocal. Cuando se habla, el aire no entra sólo por la nariz, sino también por la boca y reseca todas las vías aéreas superiores.

  • Evitando posturas físicas inadecuadas que no permitan el libre paso del aire.

  • Controlando el desgaste vocal que implica hablar sobre sonidos ambiente altos tanto en una sala llena como en un vehículo particular o, peor aún, un transporte público. La clave es prevenir la fatiga vocal.

  • Se debe aprender a usar el cuerpo o modificar conductas o hábitos en el uso del cuerpo, la respiración, las posturas, de su manejo muscular, las tensiones, la gestualidad.

Asesoró: Colegio de Fonoaudiólogos de la provincia de Buenos Aires, Delegación La Plata.